Este té blanco Yin Zhen es un «agujas de plata» Bai Hao Yin Zhen, se cultiva en la provincia de Fujian – China. Ofrece un sabor intenso y persistente, fresco y delicioso, con matices a mantequilla y frutos secos, pero también es suave y ligeramente dulce. Es muy saludable y reconfortante, rico en antioxidantes, y ha ganado mucha fama gracias a que le atribuyen propiedades rejuvenecedoras, a menudo a éste té blanco se le conoce como «elixir de la juventud»
Muchos lo consideran el té blanco chino más famoso. Está compuesto de tiernos brotes plateados justo antes de abrirse, y que son recolectados a mano durante unos pocos días en la primavera, deslumbra por su aroma exquisito, su cuerpo intenso y su sabor suave y delicado. Contiene un nivel moderado de cafeína.
Es un té ideal para los días cálidos, y es una excelente opción para introducirnos en el mundo de los agujas de plata (Yin Zhen), ya que experimentará la pureza de sabor que ofrecen los tés blancos. Si le gusta el té blanco, quedará encantado con este Bai Hao Yin Zhen, compuesto exclusivamente de suculentos y largos brotes jóvenes.
Este té blanco Yin Zhen se procesa mediante técnicas científicas tradicionales, utilizando como materia prima las variedades de té Big White (Bai Hao) y Big Pekoe de Fuding, en Fujian, y está considerado el más selecto de los tés blancos, y se cree además que podria ser la variedad más saludable.
Dado que este té blanco se elabora exclusivamente con los brotes tiernos de la planta del té, las hojas son muy delicadas. Si se utiliza agua demasiado caliente o hirviendo, las hojas se quemarán y dañarán, además de perder sus propiedades beneficiosas.
Brotes rectos, carnosos y puntiagudos con forma de aguja. Están cubiertos por una densa capa de vellosidades de color verde pálido y blanco plateado. Infusión color amarillo pálido muy brillante, casi transparente o con sutiles destellos dorados.
Los brotes sin infusionar nos dan notas frescas que recuerdan al heno secado al sol, paja limpia, madera suave y frutas deshidratadas. Al infusionarse, despliega una fragancia sutil pero cautivadora a flores silvestres, rosas, matices sutiles de miel y un toque de vegetales frescos de primavera.
Dulzor natural intenso y limpio (recuerda al almíbar de azúcar o al melón dulce). Predominan los matices florales (flores blancas) acompañados de frutas blancas (melocotón, melón) y run sutil fondo a cereales. De cuerpo ligero y textura sedosa y aterciopelada. Sin amargor ni astringencia.
Es resfrescante, limpio y largo en boca, dejando una persistente sensación dulce y balsámica.
Preparar en set de cata o tetera, 7 min a 80 °C (5 g/200 ml) para extraer su dulzor natural con máxima pureza. Luce muy bien en gaiwan o por método Gonfu con infusiones sucesivas cortas (30–40 segundos).
Nuestro té blanco Yin Zhen, acompaña especialmente bien con postres ligeros, como una tarta de manzana, mochis de sabores suaves (fresa, anko) o pastas de té y con fruta fresca (melón, pera, manzana), con chocolate blanco. Buen acompañante también de quesos suaves como el Brie o mozarella, con dim sum de verduras y con ensaladas de brotes tiernos y salsas ligeras.