Té negro clásico de Sri Lanka (grado O.P., hoja entera) procedente de un jardín prestigioso. Es un té de desayuno potente y con mucho cuerpo, con un perfil amaderado y frutal donde asoman matices de chocolate.
Es nuestro té negro más fuerte, procedente de la antigua Ceilán, ideal para el desayuno, solo o con una «nube de leche».
Té negro de Ceilán fuerte y con cuerpo, perfecto para el desayuno. Versátil y muy equilibrado, delicioso solo o con un toque de leche.
Color cobrizo muy brillante y limpio, con gran transparencia. Deja una lágrima fina y regular que anuncia cuerpo medio; al agitar la taza se aprecia un núcleo denso y una capa cromática homogénea, propia de un O.P. bien elaborado.
Muy amaderado (brizna/seca, corteza) sobre el que se posan notas frutales de manzana y cítricos. Surgen recuerdos melosos y un eco floral delicado que redondea el bouquet; en nariz permanecen matices de pan tostado y madera dulce.
Entrada viva con amargor leve y controlado; el centro combina maderas dulces con un frescor cítrico que aligera el conjunto. Aparece una astringencia fina en el fondo de la de boca, poco persistente, que aporta definición; el final es limpio, con un guiño tostado-chocolatoso que recuerda su carácter de desayuno.
Paso fluido y envolvente, de cuerpo medio y textura sedosa. Persistencia media-larga con estela amaderada y frutal, sensación tonificante y boca despejada, ideal para maridar o añadir una “nube de leche”.
Infusionar en tetera, 4 min a 90 °C (4 g/200 ml) . Excelente solo o como latte (infusionar en leche animal o vegetal, a 90 °C durante 5 min, 8 g/250 ml y luego espumar con batidora eléctrica) y marida especialmente bien con cordero; también funciona con bollería de desayuno como nuestro croisant de mantequilla, scones y postres de chocolate, como nuestro brownie de chocolate o nuestro mochi de chocolate