Nuestro té de Fakires es un té verde aromatizado y de inspiración indú, delicadamente especiado, realzado con notas cítricas y embellecido con pétalos de flores. Es ideal para beberlo a cualquier hora del día, ya sea caliente o como té helado.
Esta deliciosa mezcla está compuesta por un gran té verde chino de hoja plisada, el cardamomo y jengibre le aportan el carácter especiado, contiene piel de naranja y limón que le confieren un aroma cítrico, y para potenciar la mezcla, le agregamos flores de azahar y pétalos de girasol.
Un té verde con intenso aroma y que se convierte en una muy buena opción en el acompañamiento de postres de frutas o chocolate negro.
Té verde aromatizado con especias y cítricos.
Compuesto por un 70 % de hojas de té plisadas de color verde oscuro y un 30 % de especias y pétalos de flores. Nos da una infusión de color amarillo brillante.
Sin infusionar, la mezcla desprende aromas cítricos y se aprecia un fondo de jengibre. Una vez infusionada, el aroma especiado y cítrico se intensifiica, mezclándose con lo herbal del té.
De sabor ligeramente ácido, cuerpo medio y matices herbales, marcadas notas especiadas, destacando el cardamomo y lo cítrico de la mezcla se intensifica.
Deja una delicada acidez que la aporta el té verde chino y los cítricos. Se siente al final la nota picante del jengibre y el sabor cítrico de la naranja.
Preparar en tetera, 3 min a 75 °C (4 g/200 ml). Para preparlo como té helado: Emplear 16 g en 1 l de agua (a temperatura ambiente) dejar reposar 30 minutos, colar y enfriar en nevera. Acompaña especialmente con chocolate negro (como nuestras sablé de chocolate y cacao o nuestro mochi de chocolate) y con postres cítricos o de frutas o tartas de queso cremoso. Con platos salados, va bien con pescados a la plancha y ensaladas ligeras (nuestro sandwich fresco de salmón es muy buena opción).