El té negro descafeinado a la canela, es de sabor ligeramente dulce, resulta reconfortante y es ideal para beber a cualquier hora, incluso por la noche. Al extraerse la cafeína y combinarse con la canela, prácticamente se eliminan las notas amargas propias del té, dando paso a matices redondos y aromáticos.
Esta mezcla está compuesta por un té negro y trozos naturales de canela en rama, ambos cultivados en Ceilán, el resultado es una infusión muy aromática y que mantiene la potencia del té negro pero sin cafeína. Es ideal para beber con un poco de leche, o infusionado en leche en su totalidad.
Para eliminar la cafeína de las hojas, se utiliza CO2 a presión, este actúa como un líquido capaz de disolver la cafeína, sin dañar el sabor original de las hojas. Aunque exixte otro método que es el uso de disolventes naturales (acetato de etilo), el primero es el más avanzado y el único autorizado para tés ecológicos.
Té negro sin cafeína, con trozos de canela en rama.
Hojas de té rizadas en color negro y presencia de trozos de canela (8%). Infusión de color cobre
Sin infusionar, el té desprende un agradable aroma a canela. La infusión nos da marcadas notas de canela con matices amaderadas propias del té.
De cuerpo ligero y mínima astringencia, donde predominan notas dulces y amaderadas. La canela le aporta a la mezcla un toque picante que se entrelaza con el sutil fondo achocolatado propio del té negro.
Deja un recuerdo cálido, reconfortante, especiado y ligeramente dulce al final.
Infusionar durante 4 min a 85 °C (4 g/ 200 ml) en tetera. Para latte, infusionar en leche, 4 min a 95 °C (6 g/200 ml). Para té helado, deje reposar 15 g/l de agua a temperatura ambiente durante 30 minutos, colar y refrigerar.
Este té descafeinado a la canela, , es perfecto en el acompañamiento de pastas de té como nuestras lenguas de gato, la carrot cake, o tatín de manzana, va bién con frutos secos y con quesos suaves y cremosos como el mascarpone o un brie fundido.