Clásico té blanco chino (“Peonía Blanca”) elaborado con brotes plateados, primeras y segundas hojas y tallos, conservadas casi en su estado natural. En taza es delicado y limpio, con un perfil levemente amaderado y evocaciones otoñales a avellana y castaña; ligeramente dulce y de gran finura para disfrutar a cualquier hora.
El té blanco tiene el sabor más sutil de todos los tés; es más suave, contiene menos cafeína y se cree que es el que tiene mayor cantidad de antioxidantes. Es refrescante y no tiene un sabor ni un aroma abrumadores en comparación con otros tés. Solo se seleccionan los brotes más jóvenes para su producción. A diferencia del té verde (que se tuesta), el té blanco se deja marchitar al sol y se secan suavemente…
Gracias a una oxidación mínima de sus hojas, conserva una alta concentración de antioxidantes, por lo que se le atribuyen propiedades de antienvejecimiento (estimula la producción de colágeno), salud cardiovascular y bienestar mental, entre otras.
Compuesto por pequeños brotes plateados, primeras y segundas hojas de color verde y otras en tonos ocres, y tallos. Infusión color dorado pálido, muy limpio y brillante. Deja lágrima fina y regular que anticipa cuerpo ligero.
Bouquet delicado con base vegetal seca (heno fino) sobre la que aparecen notas florales suaves. Un hilo amaderado sostiene el conjunto y conduce hacia recuerdos de frutos secos —avellana y castaña— que evocan otoño y aportan sensación golosa sin saturar.
Entrada dulce y amable, con evolución hacia matices de frutos secos tostados y un leve trazo amaderado; el componente vegetal seco equilibra y aporta claridad. La amargura es prácticamente inexistente si se respetan los parámetros, y el final queda limpio y preciso.
Paso sedoso de cuerpo ligero, con esa textura “poudrée” característica que envuelve el paladar sin pesadez. Persistencia media con sutiles matices de avellana/castaña y un recuerdo vegetal que deja la boca fresca y despejada.
Preparar en set de cata o tetera,7 min a 85 °C (4 g/200 ml) para extraer su dulzor natural con máxima pureza. También luce en gaiwan con infusiones sucesivas cortas (20–30 segundos).
Este té blanco Bai Mu Dan, acompaña especialmente bien con ensaladas de frutas y postres ligeros de cítricos (como nuestra tarta de almendras y naranja).