Un fabuloso té blanco nepalí, cosechado en primavera en la región de Ilam, complejo y refinado, que da notas de vainilla, cítricos y frescas flores blancas. De textura cremosa y suave. Compuesto de brotes y hojas retorcidas, éste excepcional té, nos brindará una infusión dorada y de sabor ligeramente dulce.
Un té Grand Cru cosechado en Abril – Mayo, en la plantación Malate, ubicada en la zona de Ilam, en Nepal. Esta región es muy famosa por su cultivo de té de alta calidad y de gran altitud, enclavada en lo profundo del bosque, se beneficia de un clima excepcional para el cultivo del té: los arbustos de té están bañados por una niebla constante que sustenta su crecimiento.
Ilam es una región llena de montañas con colinas cubiertas de verde, famosa por sus extensos jardines de té, y también es un distrito ubicado al este de Nepal. . Es una zona rica en diversidad natural, y destaca por su industria de cultivos, especialmente el té. Es la principal región de cultivo de té de Nepal, con jardines que datan de 1863. La tierra tiene un suelo rico en minerales y un clima con abundantes lluvias, que favorecen el cultivo de té muy alta calidad.
Contiene brotes y hojas (retorcidas) y de color verde vivo, propios de un té fresco de primavera. Da una infusión de color dorado y claro.
Las hojas secas desprenden un aroma vegetal y floral. La infusión hace destacar el aroma floral (flores blancas) y marcadas notas cítricas (naranja, limón)
De textura cremosa y suave y cuerpo denso, aparecen notas de vainilla y marcado sabor vegetal y dulce.
Deja una sensación de fina acidez y el retrogusto es vegetal y fresco.
Preparar en set de cata o tetera, infusionar durante 5 min a 80 °C (4 g/200 ml). Es ideal en el acompañamiento de postres cítricos, como nuestra tarta de almendras y naranjas; además marida muy bien con ensaladas ligeras preparada con vinagretas de frutas.