Esta receta está diseñada para resaltar la esponjosidad y el color. Es el acompañante ideal para una tarde de lectura o para sorprender en una merienda gourmet.
El Té Matcha no es un té verde cualquiera; es la esencia de la planta Camellia sinensis reducida a un polvo finísimo y vibrante. A diferencia de otros tés donde infusionamos la hoja y luego la retiramos, con el Matcha ingerimos la hoja completa. Esto significa que multiplicamos por diez la ingesta de antioxidantes y L-teanina.
En la cocina, el Matcha aporta un color verde esmeralda natural (sin colorantes artificiales) y un sabor «umami» que equilibra perfectamente el dulce de los bizcochos. Es importante usar un Matcha de grado «cocina» o «premium» para que el horneado mantenga ese tono brillante y un sabor equilibrado, ni demasiado amargo ni demasiado tenue.